El pasado día 25 de Abril, se celebró la Fiesta de La Virgen de la Torre, que como en estos últimos años se ha celebrado en la histórica ermita Mudejar que lleva su nombre, con un concierto de María Confussion, «Mujeres soñando boleros».

Los logros de las mujeres se pierden en el murmullo de la historia. Pero nosotras, cuando nos sentamos a estudiar o escribir música, sabemos bien que podemos hacerlo porque antes otras lo lograron. Y ellas a su vez tejieron música porque antes otras, y otras y otras, en una cadena interminable de esfuerzo y sueños. Estamos ocultas en los márgenes del tiempo, pero aquellas que nos precedieron encendieron luces, abrieron puertas y por eso es indispensable que las nombremos y las narremos. Las mujeres hemos puesto nombre a las múltiples violencias que sufrimos. Lo que no se nombra no existe.
Una violencia antigua y sistemática: el silencio.